Fest es un hombre honesto, excepto para decir lo que de veras siente. En innumerables ocasiones, le han dicho que su rostro no expresa lo que de veras siente o que cuando habla, no se sabe si esta bromeando o habla en serio. Cuando Fest se enoja por un amigo, abre mucho los ojos y se queda callado, porque puede herir. Sin embargo, para él se ha convertido en una práctica regular, el tratar de expresar sus sentimientos verbalmente sin equivocarse. El resultado es un poco robótico, disociado como él–. De veras lo siento. Perdóname. No me gusta la idea. Si, si lo quiero. Te amo. Te extraño. A ambos los quiero y me duele cuando pelean. Me molesta que hagas eso. No eres el único que esta sufriendo. No eres el único que ha sufrido.

Por eso, esta acostumbrado a que le confundan por otra persona, aún cuando siempre dice la verdad. Eso puede desesperarle en ocasiones, en otras para él es un alivio–. No le gusta que le conozcan, que lo midan o que lo estructuren. Le gusta, sin embargo, tratar de mantener espontaneidad y duda en sus relaciones interpersonales. A manera de ilusión y magia, le gusta que las posibilidades estén abiertas para ocasionar sorpresa. ¿Es eso honestidad?, a veces se pregunta, es honesto porque no puede expresarse decentemente y lo hace lo mejor que puede, sin embargo, es honesto también cuando lo logra, aún cuando todo parece un baile medido, cuya belleza es, en cierto modo, admirable y misteriosa.

Acaban de confirmárselo. Una de sus primas, tal vez su media hermana, está estudiando en el CUM. Igual que su hermano (el medio hermano, que es su hermano único y verdadero). Una chica cuyo apellido es Fest.

Tal vez porque lo han abandonado algunas veces, es que se siente un hombre melancólico.